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Los organos de Collbató

Collbató es el municipio del estado español con una tradición más larga de construcción de órganos.

El origen de esta actividad se sitúa en 1925 cuando la Abadía de Montserrat bajo el auspicio del Abad Marcet contrató dos organeros italianos de la región de Génova el maestro Silvio Puggina y su asistente Enrico Rabagliati, (que habían perdido su taller en unas fuertes inundaciones) para construir un nuevo órgano que tenía que ir ubicado en el presbiterio según las nuevas directrices del Vaticano I.

La construcción de aquel órgano resultó satisfactoria para todos así que se buscó un lugar en el entorno de la montaña donde estos organeros se pudieran instalar, siendo concretamente Collbató el lugar escogido dónde con la participación del patricio Joan Rogent, constituyeron la empresa “Organos Nuestra Señora de Montserrat”.

El taller se instaló en la antigua “sala de baix” un local que había sido un casino popular y actualmente es sala cultural, donde unos cuántos de sus habitantes se incorporaron a la actividad haciendo tareas de carpintería, mecánica, guarniciones de piel, tubos, etc. labores que alternaban con las tareas tradicionales del cultivo del olivo y el almendro.
En ese periodo colaboraron en el taller importantes profesionales como Salvador Aragonés, Basílio Gimenez y un joven Gabriel Blancafort.

En el periodo que va desde 1926 a 1960, se construyeron y restaurar un total de 28 instrumentos entre los que destacan las restauraciones de la Catedral de Tarragona y la del órgano del Vendrell, además de numerosos instrumentos parroquiales y para instituciones.
El estilo de los órganos que se construían seguía los patrones post-románticos de la época, órganos de transmisión neumática y armonización sinfónica.

A comienzo de los años sesenta, el fallecimiento o jubilación  de los responsables como Enrico Rabagliati, Joan Rogent, y la decadencia del estilo de órganos propició el cierre progresivo de la empresa.